Imprescindible salto al futuro de Cuenca
Juan Andrés Buedo García
@JAB_1951
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Imprescindible salto al futuro de Cuenca

Cuenca
16-06-2019

(Foto de Emilio Montero Varea? en Tesoros de la Serranía de Cuenca)

El Estudio Delphi del PLANCIMARCU -del que informábamos días atrás (ver aquí)- se encuentra acabando su segunda fase y permite, con los resultados ya obtenidos, anticipar un dictamen que persevera en  los modernos enfoques de planificación colaborativa entre agentes públicos y privados, que han sustituido al antiguo paradigma de los planes basados en visiones y predicciones técnicas. Así, hoy en día la participación ciudadana y la colaboración con agentes locales se han convertido en elementos clave de un urbanismo concertado y orientado a la acción a corto y medio plazo. En este contexto, prevalece la preocupación por establecer la legitimidad del proceso de planificación mediante la formulación de múltiples visiones en lugar de perseguir con decisión alguna de ellas en particular. En suma, la necesidad de consenso y compromiso ha marginado más de lo conveniente la visualización del futuro.

Si Cuenca se halla estancada y sumida en un paroximo que precisa urgente solución esto deriva de una mala concepción urbanística, derivada de la persistencia en una falta de confianza generalizada en las herramientas de prospectiva y en los planificadores para reflexionar de forma plausible sobre el futuro. La actuación urbanística conquense, hasta hace poco tiempo, no ha aplicado eficazmente la predicción ni las técnicas proyectivas correctas, que siempre incorpore modelos matemáticos/estadísticos sencillos y comprensibles, y que contienen verdades empíricas, además de valores e ideales subjetivos sobre el futuro.

Todo un pragmatismo que simultáneamente se ha visto reforzado por los avances producidos en los sistemas de información geográfica, en los modelos de ordenador y en los métodos estadísticos. A pesar de que la sofisticación de las técnicas cuantitativas es más aparente que real, la opinión predominante es que estas técnicas aportan valor añadido al analista urbano, proporcionan un aura de complejidad científica a las predicciones y otorgan autoridad a las decisiones políticas.

Lo podremos comprobar en el Bloque III del PLANCIMARCU, según vamos a ver en pocos días a través del Cuestionario DAFO, que Futuro de Cuenca colgará en esta misma página web, con el fin de que cuantos lo deseen respondan al mismo. Su propia importancia ha de incitar al máximo posible de ciudadanos de esta capital a dar ahí sus convicciones y opiniones, ya que reflejarán los distintos grupos
de necesidades globales del Municipio de Cuenca, que, como ya hemos dicho en distiontos medios de comunicación, hacen muy necesaria una
mayor creatividad social. Y esta se
enmarca en el espacio de aportación de soluciones singulares, nuevas y
válidas frente a problemas o expectativas de mejora en el campo del diseño
social.
Es un proceso que tras la observación social y el análisis del
valor (puede verse para avanzar en su conocimiento la
Balanza
de Valor
Social) busca la aproximación a una solución evaluable  por los distintos
agentes. Se trata de crear abundancia de soluciones y someter éstas a su
comparación para seleccionar lo más viable, novedoso y ventajoso de las
propuestas.

Estas últimas, tras los cambios que se avecina en la administración municipal, han de acudir a los estudios de futuro, del que el nuestro se ha convertido ya en pionero. Sin duda alguna, por sí solo constituye un serio avance dispuesto para aparcar cuantas amenazas frenan la vitalidad de Cuenca; especialmente para impulsar los procesos de planificación, al contribuir a resolver muchos de los retos a los que nos enfrentamos. De hecho, nuestra sociedad urbana ha de afrontar bastantes transformaciones, que van ligadas a sus estructuras demográficas, a los avances en el proceso de globalización, a las amenazas del cambio climático, a la aparición de tecnologías disruptivas y nuevos modelos de gobernanza. Adicionalmente, los citados cambios están ocurriendo con gran rapidez y comportamientos no lineales de difícil asimilación por los mismos habitantes. En suma, componen un abanico de razones con el suficiente peso para defender la conveniencia de reflexionar sobre el futuro y dar un impulso a cuantos saltos deban darse para lograrlo óptimamente.