Implementación y despliegue de la Plataforma Smart City de Cuenca
Juan Andrés Buedo García
@JAB_1951
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Implementación y despliegue de la Plataforma Smart City de Cuenca

Cuenca
10-07-2019

El concepto de Ciudad Inteligente ha ido evolucionando de una visión centrada en la sostenibilidad ambiental, enfocada a la eficiencia en la producción energética, la movilidad y los edificios,  a una visión holística en la que la gobernanza se convierte en la clave del éxito para la Ciudad Inteligente. La ciudad inteligente, desarrollada inicialmente a través de proyectos, debe tener un enfoque integrado que articule las diferentes iniciativas dirigidas por procesos de gobernanza adecuados a las particularidades de una región y sus municipios. Estando el objetivo último de la Ciudad Inteligente en hacer frente a los retos de las ciudades.

En los proyectos de Ciudad Inteligente no sólo participan agentes
internos, según
explica la Comunicación "Procesos de gobernanza en proyectos de ciudad inteligente en un contexto internacional. Metodología de análisis" de Victoria Fernández Áñez et al, presentada al III Congreso Ciudades Inteligentes, sino que se involucran agentes externos al desarrollarse éstos
en un marco internacional en lo que se refiere a aspectos de
gobernanza, financiación, suministro, etc. Los grupos incluidos en el
modelo se comprimen en la Fig.3 de ese documento:
  • Instituciones Políticas: Gobiernos regionales y centrales, así como
    instituciones internacionales como la Unión Europea o las Naciones
    Unidas pueden desempeñar un papel importante en el desarrollo de la
    Ciudad Inteligente mediante la elaboración de directrices y
    recomendaciones y también mediante la cooperación y los instrumentos de
    financiación.
  • Instituciones de red: instituciones dedicadas a las relaciones
    internacionales entre los gobiernos nacionales y los gobiernos locales.
    Algunos ejemplos en la Región Mediterránea serían Unión por el
    Mediterráneo y Medcities.
  • Organizaciones Sociales: Las Organizaciones Sociales Internacionales
    pueden desempeñar un papel clave en el desarrollo de los aspectos
    sociales de las Ciudades Inteligentes.
  • Instituciones de investigación e innovación: Las universidades y
    centros de investigación que trabajan a nivel internacional pueden
    desempeñar un papel en el desarrollo de Ciudades Inteligentes en la
    Región y la transferencia de conocimientos.
  • Instituciones Financieras: la obtención de fondos es clave para el
    desarrollo de Proyectos Ciudad Inteligentes, considerando la
    participación de instituciones financieras nacionales o internacionales.
  • Empresas y clusters: A nivel nacional o internacional, debe tenerse
    en cuenta el papel de grandes empresas y de clusters, así como sus
    interacciones con el tejido empresarial local.

Los grupos identificados generan múltiples interacciones entre sí y
con los agentes internos, ejerciendo una influencia en la configuración
de la Ciudad Inteligente y el desarrollo de diferentes proyectos (Fig.
3.).


Figura 3. Agentes internos y externos de la Ciudad Inteligente y sus
múltiples relaciones entre ellos y con las iniciativas inteligentes.

Si por algo destaca la Smart City es por ser un modelo abierto y participativo, despuntando la característica de la transformación a impulsar
en las formas de gobierno y en la relación que, hasta hace bien poco,
entendíamos como normal entre la administración, sus instituciones y la
ciudadanía. Dentro de muy poco el modelo de gobernanza de nuestras
ciudades va a experimentar importantes cambios en los que las nuevas
tecnologías tienen un papel protagonista.

Apoyado en la generalización y el desarrollo de tecnologías como Internet de las Cosas, el Big Data o la Inteligencia Artificial,
el modelo de Smart City avanza importantes cambios en lo que hasta
ahora consideramos gestión pública y que apostará por nuevos procesos en
la toma de decisiones marcados por:
  • Descentralización: Una de las características de
    las ciudades inteligentes es su apuesta por la descentralización en la
    toma de decisiones. Los modelos de gobierno basados en una gran
    administración se abandonarán paulatinamente en pos de verdaderos
    sistemas de toma de decisiones horizontales con la ciudadanía como
    principal protagonista gracias a la generalización de los modelos de
    administración electrónica y los dispositivos y objetos hiperconectados.
  • Participación: Apoyado en las posibilidades de las
    nuevas tecnologías, una de las características de la toma de decisiones
    en la Smart City será la constante participación de los ciudadanos en
    los asuntos de la ciudad inteligente. En este sentido, las relaciones
    con la administración van a ser mucho más fluidas, rápidas e
    interactivas, permitiendo un constante feed-back entre el gobierno de la
    Smart City y sus habitantes que marca la base de un nuevo modelo
    participativo.
  • Transparencia: A través de la utilización de plataformas Open Data
    que permitan a los ciudadanos un acceso directo e integrado a toda la
    Información y datos sobre la gestión de las administraciones. Gracias a
    las TIC, estas se hacen mucho más accesibles y transparentes para una
    ciudadanía. Este modelo ya se ha puesto en marcha en ciudades como
    Logroño, que presentó su modelo de gobernanza en la Smart City durante el pasado Smart City Expo World de Barcelona.
  • Eficiencia: El modelo de gobernanza en la Smart
    City apuesta por ciudades eficientes que, apoyadas en estas plataformas
    de Open Data y los procesos de participación activa de la ciudadanía,
    permite detectar y solucionar mucho antes las incidencias y, gracias a
    la Administración electrónica simplifican trámites impulsando una mejor
    gestión por parte de las instituciones, que son capaces de resolver de
    forma más rápida y eficiente las necesidades y quejas de la ciudadanía.
  • Sostenibilidad: Las ciudades tecnológicas como
    algunos las denominan apuestan por el medio ambiente y son sostenibles
    gracias a un modelo de eAdministración que simplifica trámites y, por lo
    tanto ahorra energía y recursos, ya que tiene como otro de sus grandes
    protagonistas el respeto al medio ambiente con una clara apuesta por las
    ventajas de las nuevas tecnologías a áreas vitales en una ciudad como
    la recogida de residuos o el transporte urbano sostenible.
  • Innovación: El nuevo modelo de gobernanza en la
    Smart City apuesta por la innovación y el impulso permanente del
    ecosistema emprendedor urbano como una de las claves para la buena
    gestión. Todo lo que mejore la calidad de vida de la ciudad inteligente
    es cuestión de la administración que debe incorporar nuevas soluciones
    al ámbito urbano de forma permanente para seguir avanzando en la
    satisfacción de sus habitantes.
  • Colaboración: Cada vez más importante entre
    administraciones públicas, ciudadanía y empresas que se concretan en
    acuerdos e impulso al emprendimiento y al fomento de soluciones en el
    nuevo ecosistema urbano. En Andalucía esto ya comienza a concretarse con
    iniciativas como el Consorcio Mantis de Eticom.
  • Seguridad: La clave de un buen gobierno para la
    Smart City pasa por proporcionar a los ciudadanos un entorno seguro en
    el que poder expresar sus opiniones y acceder a sus datos sin riesgos
    que afecten a su privacidad. Este va a ser, sin duda, uno de los
    elemento que marque el debate en torno al modelo de ciudades
    inteligentes y al uso de plataformas Open Data que sean totalmente
    seguras con respecto a los datos que almacenan sobre sus ciudadanos.
Este conjunto de claves fueron sintetizadas por Andalucía es digital (y las hemos extraído de su blog https://www.blog.andaluciaesdigital.es/gobernanza-en-la-smart-city/), ahorrándonos ahora más explicaciones, porque como se aclara en el dictamen emitido al término de la 2ª Fase del Estudio Delphi del PLANCIMARCU los expertos a los que pregunta éste cuáles serán los tres principales problemas en la implantación de la Smart City entre los residentes de Cuenca de aquí al año 2029 han permitido construir un cuadro de respuestas, el N. 5 de dicho informe. Veamos.



Podemos dar testimonio, además de los problemas recogidos, de que a
pesar de la lentitud con la que se va asumiendo en esta capital –igual que en
el resto de la provincia- el conjunto de cambios que el nuevo sistema
productivo está dirigiéndonos hacia la Ciudad
4.0
, entendida como ubicación de los elementos singulares de las “ciudades
inteligentes” (que aúnan tecnología, servicios y eficacia), siendo un hecho
paulatinamente aceptado. Pero no acaba de verse en Cuenca que estas nuevas
tecnologías deben ayudar a facilitar la vida de los ciudadanos y no al
contrario. Los más jóvenes empatizan mejor con estas tecnologías, mientras que
el resto de la población no termina de aprender a convivir con ellas,
necesitando un mayor tiempo de asimilación y aprendizaje. Es algo normal, casi
natural, puesto que la Ciudad 4.0 implica un cambio en los procesos productivos
de las organizaciones, bajo la referencia de la automatización de tareas.

Sin embargo,
Cuenca no demuestra la enunciación precisa de distribución de aéreas y
ámbitos en los que diferentes soluciones con un nivel determinado de
sofisticación tecnológica vienen apareciendo para dar forma a la ciudad inteligente:

Recursos naturales
y energía
: Redes inteligentes, Iluminación pública, Energías verdes y
renovables, Gestión del ciclo integral del agua, Gestión de residuos,
Alimentación y agricultura



Transporte y
movilidad
: Logística, Transporte urbano, Movilidad



Edificación:
Gestión de instalaciones, Servicios y aprovisionamientos, Calidad y confort



Calidad de vida:
Ocio, Control de la contaminación, Seguridad, Salud, Bienestar e inclusión
social, Cultura, Espacios públicos



Gobierno:
Gobierno electrónico, Democracia digital, Contratación pública, Transparencia



Economía y
conocimiento
: Innovación y emprendimiento, Gestión del patrimonio cultural,
Educación, Formación y educación


Como observamos, se trata de una categorización que busca ser lo más integradora posible y refleja cómo la referencia a la ciudad inteligente busca asociarse a cualquier ámbito de la gestión urbana. La opción por la ciudad como referencia espacial de la SC pretende englobar cualquier esfera social, área competencial o departamento municipal que podamos pensar. De esta forma, las clasificaciones sobre qué aspectos cubre la smart city difieren en función del ámbito de especialización de cada actor involucrado, pero todas ellas tienen en común la voluntad de presentarse como visiones de conjunto sobre cómo actuar en cada sistema de la ciudad. Ello ha hecho que en los últimos años la confusión no sólo en el nivel conceptual sino también en el nivel de qué proyectos prácticos forman parte de una ciudad inteligente haya ido creciendo. Siendo un mal que Cuenca debe evitar a toda costa durante el despliegue y la puesta en funcionamiento de su peculiar SC, que en muchas ocasiones y en diferentes lugares pasan a ser un cajón de sastre suficientemente amplio para adaptarse a diferentes agendas.

De este modo ha sido posible asignar a la SC proyectos tan variados como redes inteligentes de producción y distribución energética, iniciativas de gobierno electrónico, portales de datos abiertos, automatización de equipamientos deportivos, plataformas de datos a modo de “sistemas operativos” de la ciudad, centros demostradores de tecnologías, servicios online para atención a personas dependientes, sistemas de optimización de servicios de emergencias, implantación de redes de sensores, despliegue de cámaras de seguridad y otros sistemas de vigilancia, proyectos de automatización de flujos de tráfico rodado, hackathons y concursos de aplicaciones móviles,… hasta un sinfín de tipologías. No se agotan aquí los ejemplos, ya que quedarían por mencionar los centenares de proyectos que otras muchas ciudades están llevando a cabo de renovación de sus infraestructuras o mejora de sus servicios públicos utilizando diferentes soluciones inteligentes en materias como las smart grids, la iluminación pública, el tráfico, la seguridad ciudadana, la gestión de…